Cuentabot
Robo y el pequeño Benny
Érase una vez un pequeño robot llamado Robo. Robo vivía en una pequeña casa con luces parpadeantes y ruedas giratorias.
Cada mañana Robo decía: "¡Hola, sol!", y cada noche: "¡Buenas noches, luna!".
Un día, Robo conoció a un niño pequeño llamado Benny. Benny tenía una pelota roja y una amplia sonrisa. "¡Hola, Robo!", dijo Benny.
Robo y Benny jugaban juntos todos los días. Construían torres de bloques y cantaban canciones felices.
Pero un día, a Benny se le cayó su pelota roja. Se puso triste y comenzó a llorar.
Robo pensó y pensó. ¡De repente una de las luces de Robo se encendió! "¡Te ayudaré, Benny!", dijo Robo.
Robo usó sus ruedas giratorias para encontrar la pelota. Miró debajo del sofá y detrás de la silla.
Finalmente, Robo encontró la pelota en la esquina de la habitación. "¡Aquí está tu pelota, Benny!", dijo Robo.
Benny abrazó a Robo y se rió. "¡Gracias, Robo!", dijo Benny. "Eres mi mejor amigo".
Robo parpadeó con sus luces. "Los amigos se ayudan mutuamente", dijo Robo.
Cuando el sol se puso y la luna salió, Robo y Benny dijeron: "¡Buenas noches, luna!".
Robo y Benny se durmieron pacíficamente, felices de tenerse el uno al otro como amigos.
La amistad es importante, y ayudarse mutuamente hace que el mundo sea más feliz.
Fin
